En un escenario de recortes que pesan sobre la mayor parte de la población, la situación del INTI aparece como caso emblemático dentro del recorte en ciencia y tecnología. Según un informe del Grupo EPC que dirige el investigador Nicolás Lavagnino de Conicet-UBA, el presupuesto ejecutado de la ciencia y tecnología descendió un 1,1% real en el acumulado del primer trimestre 2026, lo cual se añade a las caídas del 30,2% del año 2024 y del 16,4% de 2025. En consecuencia, la ejecución acumulada en lo que va de 2026 se encuentra 37,8% por debajo del mismo período de 2023.
“El Crédito Vigente 2026 aún con supuestos optimistas de ejecución, inflación y crecimiento, caería 15,6% real en el año, declinando un 50,8% real respecto de 2023 y 58,1 puntos vs. el máximo de 2015”, precisaron los especialistas. La ejecución interanual continúa con gran mayoría de retrocesos: Instituto Nacional del Agua (-45,8%), Comisión Nacional de Actividades Espaciales (-33,2%) y Agencia IDI (-20,4%) encabezan las bajas. Se suman el INTA (-12,3%), CONICET (-7,1%) e INTI (-6,5%) con caídas reales en el primer trimestre del año.
Por su lado, la masa salarial cayó un 7,3% en el acumulado a marzo de este año. En relación, los salarios de ciencia y tecnología siguen perdiendo terreno contra la creciente inflación (-39,5% CIC-CPA y Becas del CONICET; -33,2% en UUNN y -31,0% SINEP) desde noviembre 2023, inicio del actual gobierno.
En definitiva, bajo la lógica de “eliminar trabas”, el ajuste avanza sobre instituciones que históricamente funcionaron como soporte de la industria. El riesgo no es abstracto: implica menos capacidades, menos innovación y una estructura productiva cada vez más frágil en un contexto que va a contramano del resto del mundo.