La propuesta empresarial sugiere un cambio de paradigma: que el Estado oriente los recursos de forma directa al usuario que no pueda pagar el costo real del servicio, en lugar de subsidiar a las prestatarias. "Es el usuario quien necesita ser subsidiado de no poder pagar lo que realmente cuesta hoy hacer kilómetros en el AMBA", expresaron desde el sector privado.
Un elemento de preocupación que sobrevoló la reunión es el impacto de la coyuntura internacional en los costos locales. Las empresas advirtieron que, si bien el pago de la deuda ayuda, el servicio sigue lejos del ideal debido a la "disparada del precio del gasoil", fenómeno vinculado al conflicto bélico en Medio Oriente. Ante esta situación, se evalúan alternativas de reconocimiento de costos para evitar que la volatilidad del combustible afecte directamente a los usuarios.
El encuentro contó con la participación de funcionarios como Carlos Frugoni y Fernando Herrmann por el lado estatal, y representantes de cámaras como AAETA, CTPBA, CETUBA y CEAP por el sector privado. Ambas partes acordaron volver a reunirse en un plazo de quince días para evaluar los avances de las mesas técnicas y el cumplimiento de los compromisos financieros. Por el momento, el compromiso empresarial es brindar la mayor cantidad de servicios posibles con los recursos disponibles, buscando evitar las "imágenes lamentables" de paradas repletas y falta de unidades vistas recientemente.