El Banco Nación detalló cómo ganó las licitaciones de las cuentas sueldo en la mayoría de los organismos públicos, a partir de las cuales se creó una "obligación contractual" entre el personal de esas dependencias estatales y la entidad bancaria que le impidió negar créditos hipotecarios "por género, condición política, religión ni condición social" a quienes cumplieran con las condiciones "técnicas, comerciales y crediticias" exigidas.
El banco realizó estas afirmaciones a través de un comunicado a una semana del inicio de la primera causa por "defraudación por administración fraudulenta", entre otros delitos, por el otorgamiento de créditos a Daniel Tillard, expresidente del Banco Nación, y Juan Ernesto Curuchet, superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias del Banco Central (BCRA). Sin embargo, no fueron los únicos que se beneficiaron de este servicio.
Según expone el comunicado, para ganar 63 de 67 licitaciones para la contratación del servicio de pago de haberes en organismos públicos, el Banco Nación creó la línea crediticia "+Hogares con BNA Sector Público", una adaptación del servicio "+Hogares con BNA" que ya ofrecía al resto de sus clientes. Hizo dos cambios para "presentar ofertas competitivas": aumentó la afectación del ingreso del 25% al 30% y llevó el porcentaje del valor de la vivienda a financiar del 75% al 90%.
Al ser adjudicadas las licitaciones, todo el personal incluido en la nómina que cada organismo remitió al banco "tenía derecho a acceder a los productos y servicios que el banco ofertó en la licitación, incluida la línea de préstamos hipotecarios para la vivienda, en la medida que cumplieran con los requisitos crediticios establecidos".
A la fecha, de los 246.000 personas que solicitaron un crédito hipotecario a través de la página web del banco solo 27.000 consiguieron hipotecas y 3.200 atraviesan la etapa final y están a 51 días de escriturar. Desde el 12 de enero de 2026 el proceso fue automatizado en su totalidad para garantizar "transparencia, objetividad y trazabilidad".
La entidad bancaria reconoció que durante el segundo semestre de 2024 suspendió "temporalmente" el tope para la compra de la segunda vivienda "durante algunos meses" porque "los bancos privados hicieron propuestas muy agresivas sin límite de monto para la vivienda a comprar". Cuando estas entidades "fueron abandonando la operatoria hipotecaria" el Banco Nación "recibió de algunos clientes de alta renta de otros bancos" y suspendió "temporariamente" el límite para la adquisición de primera vivienda.
Esta aclaración viene a cuenta de que varios préstamos otorgados al personal público superaron el tope de la cifra al momento de la adjudicación. Entre ellos se encuentran Juan Pedro Inchauspe, miembro del directorio del Banco Central, y Felipe Núñez, asesor del Ministerio de Economía y director del BICE. Ambos negaron haber hecho "nada ilegal ni inmoral".