En ese sentido, Mogni coincidió: "De los que no vivimos la dictadura, muchos la reivindican sin entender lo que hizo, y ahí sí entra la dinámica de polarización de las redes". "Es decir, si el kirchnerismo fue la hegemonía en la lucha contra la dictadura y yo pertenezco a la oposición al kirchnerismo, me voy a presentar como todo lo que sea antikirchnerista. Las redes son la polarización por excelencia", describió.
"De ahí a que te reivindiquen que no fueron 30.000, que realmente te la peleen, eso yo lo veo menos. Antes de que Milei llegara al poder, sentía más argumentos de los pibes. Venían mucho con el discurso de (Agustín) Laje, (Agustín) Romo, mucho YouTube: 'No fueron 30.000, fueron 9.000, porque la CONADEP esto, porque las Madres aquello'. Había una formación de las redes. Hoy, como ni siquiera miran YouTube porque es largo, ven TikTok y todo acelerado, te dicen: 'Profe, no sé, no entiendo, sé que hay una discusión'. Hoy hay menos argumentos detrás de por qué ponerse a favor o en contra de la dictadura", aseveró.
Para Mogni, el apoyo de los jóvenes a Milei y LLA es selectivo: se quedan con los temas que les importan y descartan lo que no los convoca. El discurso sobre la dictadura, para muchos adolescentes, entra en este segundo grupo. "Es muy difícil ideologizar a la gente; vos no le podés decir qué pensar en todo", indicó, y concluyó: "Un sujeto puede tener entidad: puede apoyar al Gobierno y no estar de acuerdo en todo lo que plantea, o puede optar ser neutral frente a un planteo que para el Gobierno sea sumamente crucial y esencial".