El registro comienza con 8 millones de personas y avanza mes a mes hasta alcanzar los 15 millones. Sin embargo, en todos los discursos el porcentaje se mantiene invariable en 30%, pese al incremento en la cantidad de ciudadanos mencionados. La paradoja es evidente: ni el cálculo porcentual se ajusta a la cifra creciente ni hubo un aumento demográfico que justifique semejante variación.
Lo que sucede es que el Presidente utilizó una simulación de datos de enero de 2024 de la UCA que luego fue corregida a la baja. Si se toman los últimos datos oficiales, en el cuarto trimestre de 2023 (último del gobierno del Frente de Todos) la pobreza era del 44,8%, mientras que ascendió al 54,8% (cifra cercana a la indicada por Milei) en el primer trimestre de 2024, ya durante su gestión. En tanto, en el tercer trimestre de 2025 la pobreza bajó al 26,9% según datos oficiales, mientras que proyecciones privadas muestran un aumento al 32,5% en el cuarto trimestre de 2025.
Desde la llegada de Javier Milei al poder en diciembre de 2023, tanto las estadísticas oficiales como los informes de consultoras privadas muestran cambios significativos en los niveles de pobreza en Argentina, aunque con lecturas diferentes según la fuente. De acuerdo con el Indec, la proporción de argentinos bajo la línea de pobreza registró un fuerte incremento en los primeros meses de 2024: alcanzó alrededor del 52,9% de la población durante el primer semestre, lo que equivale a unos 24,9 millones de personas. Este salto estuvo vinculado principalmente al impacto de la devaluación y la aceleración de la inflación tras el traspaso de mando del kirchnerismo al nuevo gobierno libertario.