Al llegar al lugar, los bomberos constataron que se trataba de un mirasol grande (Botaurus pinnatus), un ave autóctona de plumaje pardo veteado.
Debido a que el animal se encontraba en actitud agresiva como mecanismo de defensa, el personal debió utilizar equipamiento de protección especial para poder capturarlo sin lastimarlo.
Una vez asegurado el ejemplar y descartada la existencia de personas heridas, los rescatistas trasladaron al ave hasta una zona con vegetación natural en inmediaciones de la avenida Vélez Sarsfield al 1900, donde fue liberada en su hábitat.