Para el dirigente el cierre es el botón de muestra de una problemática sistémica: la digitalización forzada y el recorte de la banca privada.
"Los bancos quieren que cada vez vaya menos gente, ese es un problema que enfrentamos en el corto plazo", analizó Díaz, vinculando la pérdida de presencialidad con la reducción de personal.
Según datos del sindicato, bajo la actual gestión nacional, el sector tuvo una baja de 5.000 puestos de trabajo a nivel país, afectando no solo a la banca privada, sino también al Banco Nación.