Durante la entrevista, el senador enumeró indicadores que, según su análisis, reflejan un deterioro de la economía. “En enero hubo 137.000 cheques rechazados, una cifra muy elevada respecto a los últimos 25 años”, afirmó. También mencionó un aumento en la mora de tarjetas de crédito y préstamos personales, y advirtió que esto podría impactar en la solidez del sistema financiero.
“El consumo está absolutamente detonado”, sostuvo. A su vez, señaló que “cerca de 22 mil empresas han cerrado” y que “314 mil empleos formales han caído”, además de una reducción en los cotizantes al sistema de seguridad social.
Para Capitanich, el esquema económico actual genera “una desindustrialización acelerada” y presenta inconsistencias entre el diagnóstico oficial y las medidas adoptadas. “El modelo es absolutamente inconsistente”, concluyó.
El senador también expresó preocupación por la situación en las provincias y cuestionó el respaldo de algunos gobernadores al proyecto del Ejecutivo nacional, en un contexto que —según describió— combina tensión política y dificultades económicas crecientes.