La otra interesada es DEME, también belga, es un gigante global del dragado y la ingeniería marítima. Ha competido en distintos procesos internacionales con Jan De Nul y en el pasado cuestionó aspectos de las licitaciones vinculadas a la Hidrovía, en medio de una puja histórica entre ambas compañías por contratos estratégicos.
La tercera oferente es DTA Engenharia, de Brasil, una firma con experiencia en obras de infraestructura y servicios marítimos en Sudamérica. Es la única competidora latinoamericana en el proceso y apuesta a posicionarse frente a los pesos pesados europeos en una de las concesiones más relevantes del continente.
El gobierno destacó que el proceso contó con el respaldo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y con el acompañamiento de entidades empresarias, provincias y cámaras del sector exportador como la Bolsa de Comercio de Rosario una de las protagonistas en el proceso privatizador.
Más allá del tono institucional, la disputa por la Hidrovía vuelve a poner sobre la mesa un debate político de fondo: quién controla la principal arteria por la que salen los dólares del agro y qué margen de influencia conservarán las provincias ribereñas frente a un esquema de concesión plenamente privado. Por su parte, el gobernador de Santa Fe Maximiliano Pullaro reclamó que el ente de control estatal funcione en la ciudad de Rosario.