La conducción de la CGT anunció en la sede de la calle Azopardo un paro general sin movilización. "Va a estar parada la Argentina de punta a punta", aseguraron. La adhesión de los gremios del transporte como UTA y La Fraternidad -pese a la amenaza del Gobierno de quitarle la personería- contribuirán a esa postal de cese total de actividades. Los dirigentes cegetistas se trasladaron luego al plenario de comisiones en Diputados donde deslizaron advertencias para los legisladores que faciliten el quórum y apoyen la reforma laboral. "No se olviden que en 2001 los legisladores que traicionaron los intereses del pueblo argentino pagaron un alto costo", subrayó Cristian Jerónimo, cosecretario general de la central. Al clima de tensión contribuyó el sorpresivo cierre de la fábrica de neumáticos Fate, una firma con más de 80 años de antigüedad y 920 empleados. "Es parte del fracaso del plan económico", sostuvo Jorge Sola, el otro triunviro de la central.
El clima de protesta comenzó a palparse desde la noche anterior: en barrios porteños como Caballito y San Telmo vecinos se juntaron para cacerolear contra la reforma. También hubo grupos autoconvocados en distintos puntos del país. Pese a que la conducción de la central esta vez esquivó la movilización, gremios que integran la CGT como UOM, Aceiteros, Luz y Fuerza, Pilotos y Conductores Navales marcharán al Congreso. También lo harán las dos CTA, partidos de izquierda y organizaciones sociales como Barrios de Pie, Libres del Sur y el Polo Obrero. En los últimos días, dirigentes como el secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, y el referente de Aceiteros, Daniel Yofra, reclamaron el inicio de un plan de lucha que culmine en un paro por tiempo indeterminado para frenar la reforma. Un anticipo de que las protestas seguirán.
Como el oficialismo debió eliminar un artículo, si Diputados aprueba este jueves la reforma, el proyecto deberá volver al Senado para su sanción definitiva. Como Milei quiere tenerla aprobada antes de su discurso de inicio de sesiones ordinarias, el oficialismo avanzó a paso redoblado con una maniobra que, a juicio opositor, va contra el reglamento. El jefe del bloque de diputados de Unión por la Patria, Germán Martínez, reveló que el Senado ya había convocado a un plenario de comisiones para el viernes a las 10. Es decir, antes incluso de que Diputados lo apruebe y utilizando el número de expediente anterior a las modificaciones introducidas. "Es absolutamente ilegal. Esto genera un nuevo marco de impugnación", advirtió. Con el número todavía ajustado y la calle en tensión, el oficialismo apuesta a acelerar los tiempos legislativos para llegar al 1 de marzo con la reforma aprobada.