La puntuación de cada país es una combinación de al menos tres fuentes de datos extraídas de encuestas y evaluaciones de corrupción diferentes. Estas fuentes de datos son recopiladas por diversas instituciones de prestigio, como el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial.
Para Transparencia Internacional la corrupción “puede manifestarse de diversas formas, desde actos delictivos como el soborno, la extorsión y la malversación de fondos, hasta prácticas altamente cuestionables, pero a veces legales, como el nepotismo, el clientelismo y el favoritismo”.
El promedio mundial cayó a un nuevo mínimo de 42, mientras que más de dos tercios de los países tienen una puntuación inferior a 50. El informe indica que “la corrupción provoca hospitales con financiación insuficiente, defensas contra inundaciones sin construir y arruina las esperanzas y los sueños de los jóvenes”.