En este contexto, YPF volvió a ubicarse como la petrolera con los precios más bajos del mercado. La nafta súper se comercializa a $1.708 por litro, mientras que el mismo producto cuesta $1.774 en AXION y $1.770 en Shell. En los segmentos premium, las diferencias se amplían: la Infinia de YPF se vende a $1.893, frente a los $1.989 de Quantium (AXION) y los $1.999 de V-Power (Shell).
En gasoil, el diésel común de YPF se ofrece a $1.819, mientras que el diésel premium alcanza los $2.071 por litro en Shell, el valor más alto relevado.
De cara al corto plazo, el escenario sigue abierto. A partir del 1° de marzo, y salvo una nueva decisión oficial, debería aplicarse el remanente total de los aumentos impositivos pendientes, lo que podría generar un impacto mayor en surtidor. No obstante, la política de micropricing que sostiene YPF introduce cautela en el sector, ya que habilita ajustes frecuentes —incluso a la baja— según la evolución del dólar, el crudo y la carga fiscal.