Según informó El Doce TV, la recién nacida permanece internada en el área de neonatología, donde es monitoreada de manera constante para evaluar su evolución y detectar posibles complicaciones derivadas de la exposición prenatal a sustancias psicoactivas.
En declaraciones a Cadena 3, el director del hospital, José María Ruíz, explicó que el seguimiento es permanente y detalló que se evalúan eventuales consecuencias como daños neurológicos, afecciones respiratorias o problemas renales. “La cocaína genera efectos graves incluso en adultos; en un recién nacido, que no cuenta con defensas desarrolladas, el impacto puede ser aún mayor”, advirtió.
En el análisis de la historia clínica, los profesionales detectaron antecedentes de consumo de sustancias por parte de la madre, un elemento determinante para orientar el abordaje del caso. “Nuestro compromiso es acompañar tanto al bebé como a la madre”, remarcó Ruíz, al subrayar que la asistencia trasciende el aspecto estrictamente sanitario. En ese sentido, el hospital activó la intervención de equipos de psicología y psiquiatría para la mujer y su entorno, en el marco de un protocolo integral destinado al tratamiento de las adicciones y su impacto en el ámbito familiar.