Además, el ministro dijo que Miguel Ángel Justino Ruarte tenía antecedentes de violencia de género registrados desde 2024. En octubre de ese año, Jessica Mercado hizo una denuncia en la Unidad de Violencia de Género de la Fiscalía y le impusieron medidas de exclusión del hogar y restricción de acercamiento al agresor.
Pero en diciembre, la mujer volvió a denunciar que su expareja había violado las medidas al presentarse en su domicilio y el agresor fue detenido en flagrancia. Debido a esto, en febrero de 2025, la Justicia ordenó que le pusieran una pulsera electrónica al agresor durante 120 días, pero no se renovó esta orden cuando se cumplió el plazo.
Y el domingo 8 de febrero de este año fue el último episodio previo al femicidio seguido de suicidio. Ese día, la víctima llamó al 911 para avisar que el hombre había llegado a su casa, comenzó a discutir con ella y provocó daños en la propiedad. Cuando llegó el patrullero, el agresor ya no estaba y Jessica Mercado decidió no formalizar la denuncia.
Los vecinos que declararon ante las autoridades también contaron que Miguel Ángel Justino Ruarte “solía concurrir con frecuencia al domicilio” y hostigaba a su expareja, según citó Medios Rioja.