El funcionario norteamericano aprovechó la oportunidad para profundizar su ya estrecha relación con el presidente Miliei y celebró que Argentina “ha recuperado el acceso a los mercados financieros y ha implementado cambios alentadores en su marco de política monetaria y cambiaria”.
“Estabilizar a un fuerte aliado estadounidense, y generar decenas de millones en ganancias para los estadounidenses, es un gran logro de la iniciativa ‘América Primero’. Marcar el rumbo para América Latina, una Argentina fuerte y estable que contribuya a consolidar un hemisferio occidental próspero, es sin duda lo mejor para nosotros“, destacó Bessent respecto de los planes de Estados Unidos para el país y la región.
De a cuerdo al funcionario norteamericano, el Fondo de Estabilización Cambiaria buscaba “estabilizar a Argentina en su momento de crisis, con una presión de iliquidez aguda, a corto plazo y urgente sobre la estabilidad cambiaria y financiera". En la misma línea, reafirmó el apoyo estadounidense al ajuste de Milei.
En respuesta a los cuestionamientos internos del salvataje al país, Bessent enfatizó que Estados Unidos “nunca ha perdido dinero” con esta maniobra financiera, sino que, por el contario, ganaron millones de dólares.
Sobre el final del comunicado volvió a elogiar al presidente argentino y su ministro de Economía, Luis Caputo. “Esperamos seguir apoyando entusiastamente al Presidente Milei y a Argentina”, cerró Bessent su posteo en X.
La operación con el swap
De acuerdo a las informaciones oficiales que surgieron de documentos de ambos países, Argentina utilizó cerca de US$2.500 millones de la línea acordada.
Fueron dólares que el Tesoro de los Estados Unidos vendió en el mercado local en las semanas previas a las elecciones de octubre en momento en que el tipo de cambio llegó al techo de la banda de flotación.
Desde el Banco Central insistieron que este tipo de operaciones son de extrema confidencialidad y, por lo tanto, no se precisan los movimientos que se realizan.
Asimismo, afirman que el swap permanece vigente, lo cual quiere decir que en caso de alguna nueva turbulencia financiera, Argentina podrá apelar nuevamente a esos fondos.