La subsecretaria de Educación, Isabel Sanchuk, transmitió el reconocimiento del Ministerio al trabajo de los estudiantes, sus docentes y sus familias. Destacó que la iniciativa surgió del interés de los propios alumnos por conocer en profundidad un hecho central de la historia provincial y por producir conocimiento a partir de una investigación sostenida en el tiempo.
“Esto es una investigación pura en búsqueda de la verdad”, expresó, al valorar el recorrido realizado por los jóvenes, que incluyó visitas al territorio, entrevistas a pobladores y el análisis de distintas fuentes para construir una mirada fundamentada sobre los acontecimientos. La funcionaria también subrayó el compromiso y la responsabilidad con los que los estudiantes llevaron adelante el proyecto, y agradeció el acompañamiento de las escuelas, los docentes y las familias. En ese sentido, destacó el protagonismo juvenil en la construcción y transmisión de la memoria histórica, y afirmó que este tipo de experiencias permite abrir nuevos caminos para seguir investigando y comprendiendo el pasado.
El conversatorio constituyó el cierre de esta etapa de la producción audiovisual escolar y una oportunidad para integrar los aprendizajes construidos durante el proceso. Desde el Ministerio de Educación se destacó el valor de estas propuestas, que promueven la investigación, el desarrollo de capacidades audiovisuales, el pensamiento crítico y el compromiso de las nuevas generaciones con la memoria histórica, los derechos humanos y el reconocimiento de los pueblos originarios.
Carniel: “Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”
Durante el conversatorio, el fiscal federal Federico Carniel destacó la importancia de acompañar a los estudiantes en la reconstrucción de la memoria histórica y valoró la posibilidad de compartir la experiencia judicial con las nuevas generaciones. “Participar de los juicios por la verdad fue una experiencia, tanto en lo personal como en lo profesional, que no tiene comparación”, expresó. En ese sentido, señaló que el proceso permitió indagar la historia, incorporar una mirada jurídica sobre los hechos y reunir información, especialmente a partir de los testimonios de las víctimas, para contribuir a una sentencia judicial sobre lo ocurrido en julio de 1924.
El fiscal también remarcó que el trabajo realizado desde la Justicia debe estar al alcance de la comunidad y ser transmitido a las nuevas generaciones. “Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”, afirmó, y convocó a los estudiantes a continuar con la tarea de preservar la memoria para que hechos como la Masacre de Napalpí no vuelvan a ocurrir.
Vigay: “El Juicio representó una respuesta institucional”
Por su parte, el fiscal federal Diego Vigay destacó el compromiso de las instituciones educativas y de los estudiantes con la investigación histórica. Consideró que este tipo de experiencias demuestran el valor de la educación para promover el conocimiento, la reflexión crítica y la construcción de una sociedad que reconozca su pasado.
Al referirse al Juicio por la Verdad, explicó que la Argentina había avanzado en el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar, pero mantenía "una deuda pendiente con juzgar crímenes de lesa humanidad de otros períodos históricos” y con el reconocimiento del genocidio indígena, cuya historia permaneció invisibilizada durante mucho tiempo. Asimismo, recordó el proceso de recuperación de la memoria impulsado por sobrevivientes, referentes de las comunidades y jóvenes como Juan Chico, cuyo trabajo contribuyó a visibilizar la Masacre de Napalpí y a impulsar nuevas acciones para su reconocimiento.
Finalmente, señaló que el juicio representó una respuesta institucional a una demanda histórica de los pueblos originarios.
Participaron de este encuentro además equipos directivos, docentes y familias de las instituciones participantes.