El economista volvió a decir que “no hubo nada escondido”, remarcó que la transferencia fue bancaria, a una cuenta a su nombre, y que los dos autos que también forman parte del expediente se compraron con factura y por transferencia.
A su vez, afirmó que el contrato de consultoría nunca se exhibió ante bancos ni organismos y que Machado no recibió de vuelta ningún dinero. “Un delito sin origen probado y sin beneficiario posible es un delito que no ocurrió”, sostuvo.
Sobre Varianza S.A., la sociedad que constituyó en 2019 junto a su esposa, afirmó que nunca facturó a Machado ni a empresas ligadas a él. Además, dijo que el propio auto judicial califica su intervención de “escasa relevancia” y la procesa igual, con un embargo de $500 millones.