Solano contó que ese día una comisión de Prefectura llegó al establecimiento para constatar quiénes se encontraban allí junto con los menores. Según su relato, un hombre con barba se acercó a los agentes y comenzó a gritarles mientras hablaba en "una mezcla de inglés con castellano y ruso". El hombre les habría dicho: "Ustedes no tienen nada que hacer acá, acá nadie se va a llevar a los chicos". Cuando Solano le pidió que se identificara, aseguró que primero dijo ser jefe de seguridad del hotel, luego de la Fundación Dupuy, empresario y finalmente integrante de Interpol.
El prefecto relató que, tras la llegada de Elizabeth Cutaia y Ezequiel Cañete, ambos imputados, Soria volvió a acercarse y lo intimidó. "Ustedes no saben con quién se están metiendo, ustedes no saben quién soy, tienen problemas con mi país, esto va a generar una guerra con los Estados Unidos", recordó Solano que le dijo. En medio de la discusión, Soria habría sacado una credencial que identificó como de Interpol, aunque el agente sostuvo que el hombre se la quitó inmediatamente y no volvió a entregársela. El episodio continuó dentro del hotel, donde, según el testimonio, Soria tironeó cortinas y provocó la caída de algunos elementos y sillas.
El segundo testigo de la jornada fue José Armando Robledo, sargento de la Policía de Corrientes que cumplía funciones en Saladas y que acompañó al entonces comisario Walter Maciel durante las primeras horas de búsqueda de Loan. Robledo estaba asignado como chofer de la guardia cuando se produjo la desaparición y recordó que, al llegar a la casa de Catalina Peña, Maciel ordenó a los policías dispersarse a unos diez metros entre sí e ingresar al naranjal, mientras él permanecía en la vivienda.
Robledo explicó que la primera hipótesis que recibieron indicaba que Loan había ido al campo con su padre y luego a buscar naranjas con sus tíos, pero que se había perdido cuando regresaba solo a la casa de su abuela. "Buscamos confiados en que podía estar en el monte", relató. Según su testimonio, los efectivos continuaron con los rastrillajes hasta el anochecer, regresaron a la vivienda para reorganizarse y volvieron a salir durante la noche y el día siguiente.