La semana previa a la sesión, La Libertad Avanza intentó desactivarla convocando a debatir los proyectos en la Comisión de Finanzas que preside el libertario Pauli. La maniobra dilataba los tiempos y proyectaba un dictamen recién para el 30 de septiembre. Los bloques de la oposición rechazaron el cronograma e insistieron con el suyo. “Lo que están haciendo con este cronograma es una maniobra para ganar tiempo y evitar que esta Cámara haga lo que tiene que hacer. Si quieren seguir ignorando el problema gravísimo que hay, háganlo, nosotros no lo vamos a hacer”, dijo la diputada Cecilia Moreau. Su compañero de bancada Sebastián Galmarini lo definió como “un gol en contra”. “Negaban el problema de irregularidad de las deudas y hoy estaban todos preocupados. Quisieron voltear la sesión y se les dieron vuelta varios expositores”, concluyó.
En Diputados son 48 las iniciativas que buscan paliar el drama de los endeudados. A pesar de que algunas contemplan la creación de un fondo para dar garantías parciales a las entidades, el objetivo es avanzar con un proyecto “que no tenga costo fiscal”, explicaron a este diario. Solo de esta manera podría eludir la Comisión de Presupuesto, que preside Bertie Benegas Lynch. El primer consenso pasa por avanzar en “mecanismos de resolución de conflictos no judiciales”.