“Lo único que sospeché era que iba a arremeter con una campaña de desprestigio en mi contra pero jamás me imaginé que fuera capaz de hacerme daño, menos después de enterarse de que íbamos a tener un bebé”, confesó durante la entrevista.
La mujer aseguró estar recuperándose “bien” del atentado pero denunció que su caso no recibe en Bolivia tanto respaldo debido al peso político de Cerimedo en ese país, donde se desempeña como asesor del presidente Rodrigo Paz.
“Del hospital me negaban hablar con la prensa y me dan nula protección”, y “el gobierno (boliviano) está fingiendo interés en el caso”, advirtió. Aseguró que su intención es “ampliar mi declaración” ante la Justicia, pero reconoció que “no tengo idea de cómo voy a seguir ni cómo va a ser el resto de mi vida particular”, una vez que la difusión de su caso no tenga tanta resonancia.