"Como funcionario público acepto plenamente el escrutinio ciudadano, la investigación periodística y la crítica política. Sin embargo, ello no habilita a ningún medio de comunicación a atribuir hechos objetivamente falsos, estados procesales inexistentes ni a manipular imágenes mediante inteligencia artificial para construir una realidad ficticia. La atribución de un estado procesal inexistente, unida a la utilización de imágenes artificialmente elaboradas, revela una manifiesta despreocupación por la veracidad de la información difundida y constituye un serio indicio de la doctrina de la real malicia".
La conducta desplegada ha lesionado gravemente mi honor, mi buen nombre, mi reputación, mi imagen pública, mi credibilidad institucional y política, ocasionándome un profundo padecimiento espiritual, angustia, mortificación, descrédito social y daño moral, además del daño al honor, daño a la imagen, daño reputacional e institucional.
APERCIBIMIENTO
Todo ello bajo apercibimiento de iniciar, sin necesidad de nueva intimación, las acciones judiciales civiles, constitucionales y penales correspondientes para obtener el cese definitivo de la conducta antijurídica, la rectificación pública y la reparación integral de todos los daños y perjuicios ocasionados, con más intereses, costas y costos del proceso.