En paralelo, la comunidad internacional continúa reforzando la ayuda humanitaria. La ONU informó que ya reunió 274 millones de dólares para asistir a los damnificados, aunque advirtió que todavía necesita alcanzar los 632 millones de dólares para cubrir las necesidades más urgentes de la población afectada.
Por su parte, Unicef reportó que el desastre también impactó de lleno en la infraestructura pública. Según el organismo, 38 hospitales y 432 escuelas sufrieron daños, mientras miles de familias permanecen desplazadas y numerosos niños continúan sin acceso a servicios esenciales como educación y atención médica.