Varios estudios de consultoras de los últimos meses empezaron a reflejar un fenómeno que el entorno de Villarruel prefiere no alimentar pero que los números muestran igual. DC Consultores, en un informe de mayo basado en relevamientos entre febrero y abril, la ubica como una figura con "perfil transversal" capaz de penetrar en electorados históricamente enfrentados: vota seguro dentro del mileísmo, del PRO y del peronismo de centro. El 34,9% de los encuestados por esa consultora preferiría una continuidad del modelo económico actual bajo un "mileísmo sin Milei", y en ese escenario Villarruel aparece como segunda figura más mencionada para "garantizar que no se vuelva al pasado", con el 21,9%, detrás del Presidente. El trabajo la describe como garante de un "rumbo mejorado": cambio sin el desgaste del Gobierno.
Otro relevamiento de la misma consultora más reciente de casi 2.000 casos, probó combinaciones de fórmulas presidenciales y encontró un resultado que sorprendió: en una hipotética lista peronista, la dupla Villarruel-Jaldo lidera con el 40,5%, muy por delante de cualquier combinación kirchnerista. Y en las mediciones de rechazo de la consultora RDT Consultores para Clarín, Villarruel aparece como la dirigente con el menor porcentaje de "nunca la votaría" de todos los candidatos evaluados, con 46,9%. Piso flaco (6,7%) pero techo amplio (32,5%). Los números no confirman ninguna candidatura. Sí muestran que el espacio político que ella ocupa está vacante, y que hay una porción del elector