Jalil también vinculó esa postura con la necesidad de mantener una relación de diálogo con la administración nacional. Según explicó, la posición de su gobierno responde a las demandas de la sociedad catamarqueña.
“Acá el 50% de las personas quiere que acordemos con la Nación y defender Catamarca. El 9% quiere que nos distanciemos y el 30% que dialoguemos más”, aseguró al citar datos sobre la percepción de los habitantes de la provincia respecto del vínculo con el Gobierno nacional.
Las definiciones del gobernador se suman al debate político sobre una eventual reforma del sistema electoral y las herramientas de competencia interna de los partidos, una discusión que distintos sectores impulsan de cara a los próximos procesos electorales. En ese escenario, Jalil insistió en que las modificaciones deben surgir de acuerdos amplios entre las provincias y las fuerzas políticas para garantizar reglas consensuadas.