Cuando parecía que el conjunto europeo se quedaría con la clasificación a los octavos de final, Issa Diop se elevó por todo lo alto para ganarle de arriba nada más y nada menos que al defensor rival y conectar de cabeza un centro desde la izquierda de Chemsdine Talbi.
A los seis minutos del primer tiempo extra, Soufiane Rahimi realizó una gran jugada al dejar en el suelo a un rival y quedó mano a mano frente a Verbruggen, quien se estiró con la pierna derecha y logró desviar el balón al córner para mantener la paridad en el marcador, sorprendiendo a más de uno en el estadio BBVA.
Sin embargo, el resultado no sufrió modificaciones y debió definirse desde los doce pasos donde, a pesar de las numerosas fallas de los pateadores, Marruecos fue más eficaz y sentenció el triunfo desde el punto penal por 3-2.