También se eliminarán las recomendaciones previas para que el Poder Ejecutivo contemple, como dice el decreto 222/03 “la diversidad de género, especialidad jurídica y procedencia regional en el marco del ideal de representación de un país federal”, al momento de proponer a los candidatos.
Pero hay un dato más y es que el nuevo decreto de Milei no solo impactará en el 222, sino que también modifica el 588 de agosto de 2003. Este último toma los criterios y procedimientos de selección del 222 y lo hace extensivo a la selección del Procurador General de la Nación, del Defensor General de la Nación y, también, de los jueces de los tribunales federales inferiores.
Solo dos gobiernos no tomaron en cuenta el decreto 222/03. El primero fue el de Mauricio Macri, que lo hizo por decreto y luego volvió sobre sus pasos para designar a Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti. El otro es el presidente Milei, que no lo tuvo en cuenta cuando designó en comisión al juez federal Ariel Lijo y al académico Manuel García-Mansilla para ser parte de la Corte. En su momento solo asumió García-Mansilla, pero ante el escándalo institucional que implicó la forma en que llegó a la Corte, no tuvo más remedio que renunciar.