El decreto establece que las tiendas libres de impuestos podrán instalarse únicamente en pasos fronterizos habilitados o en zonas especialmente autorizadas donde puedan realizarse controles aduaneros.
Para operar, cada local necesitará una autorización comercial previa del Ministerio de Economía y, además, la habilitación aduanera tanto del establecimiento como de la empresa explotadora por parte de ARCA.
El Gobierno también dispuso que las autorizaciones se otorgarán mediante procedimientos "competitivos, objetivos y transparentes". Sin embargo, el Ministerio de Economía podrá limitar la cantidad de habilitaciones por cuestiones técnicas, comerciales o administrativas.
Qué busca el Gobierno con la medida
La iniciativa apunta a equiparar la legislación argentina con la de otros países del Mercosur que ya cuentan con tiendas libres de impuestos en zonas limítrofes.
Además, el Ejecutivo considera que el nuevo régimen podría impulsar la actividad comercial y turística en ciudades de frontera y reducir la fuga de consumo hacia localidades extranjeras cercanas a los pasos internacionales.
La reglamentación operativa deberá ser definida ahora por ARCA y el Ministerio de Economía, que tendrán un plazo de 30 días para dictar las normas complementarias necesarias antes de la puesta en marcha efectiva del sistema.