Allí, el funcionario habló ante unas 300 personas en la sede del Consulado nacional y señaló que "la Argentina está pasando muy rápido de ser tierra arrasada a convertirse en tierra de oportunidades. Hay que echarle manos a la obra", solicitó.
Su discurso generó algo de malestar en la audiencia. La postura de Adorni fue similar a sus conferencias de prensa en la Rosada donde chicanea a los periodistas. Solo que esta vez, la audiencia estaba integrada por gobernadores.
"Producto de las elecciones, se ha construido sin duda el Congreso más reformista y pro-mercado de la historia. La sociedad eligió claramente profundizar el sendero de reforma en las elecciones de octubre", dijo Adorni y siguió: "ahora, por primera vez en décadas un partido pro-mercado tiene la primera minoría en el Congreso. Y todas las fuerzas políticas que no son el kirchnerismo nos están acompañando en mayor o menor medida, el camino de reformas que quieren, efectivamente, hacer a la Argentina de una vez por todas una nación seria".