“Tenemos un 22% menos de empresas que han quebrado en la República Argentina durante el último año”, sostuvo.
En esa línea, remarcó el impacto en el empleo y el sistema previsional. “Si uno contabiliza no solamente el empleo privado formal sino también el público y otros trabajadores, estamos hablando de 314.000 empleos menos. Y si tomamos los cotizantes del sistema de seguridad social, estamos hablando de 570.000 personas menos aportando”, afirmó.
Capitanich también advirtió sobre el crecimiento del endeudamiento de las familias. “Los niveles de morosidad son muy altos: 9,3% en tarjetas de crédito, cerca del 12% en préstamos personales y alrededor del 22% en créditos no bancarizados”, señaló.
Para el senador, estos indicadores reflejan el impacto del actual modelo económico. “El modelo libertario destruye la industria nacional, genera precarización laboral, deterioro del salario y un proceso acelerado de desindustrialización”, aseguró.
Además, sostuvo que la política económica “genera un modelo para pocos”.
“Esto implica una profundización de las desigualdades sociales y de las asimetrías territoriales que es realmente tremenda”, afirmó.
La situación de las provincias
Capitanich también advirtió sobre el impacto fiscal en las provincias y municipios.
“Hace siete meses consecutivos que cae el ingreso real por coparticipación para las provincias”, explicó.
En ese sentido, señaló que esta situación afecta directamente a los gobiernos locales. “Esto repercute en más de 2.300 municipios en todo el país, que hoy están sufriendo una caída muy fuerte de recursos”, dijo.
El impacto en el Chaco
El exgobernador chaqueño aseguró que en su provincia los efectos de la crisis económica ya son visibles en el entramado productivo.
“En el Chaco cerraron cerca de 1.000 empresas”, afirmó.
Según detalló, esa situación ya provocó una fuerte caída del empleo. “Estamos hablando de más de 8.000 empleos formales perdidos y cerca de 30.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos”, sostuvo.
También mencionó el impacto en sectores vinculados al turismo y los servicios.
“Cerró un hotel con casi 78 años de historia. La hotelería está en crisis, los bares y restaurantes están en crisis y los supermercados tienen una fuerte disminución de ventas”, describió.
Caída del consumo y endeudamiento
Capitanich también se refirió a los cambios en el comportamiento del consumo.
“Hoy muchos consumidores cruzan a Paraguay, Bolivia o Brasil porque les resulta más barato comprar allí, o directamente compran en plataformas internacionales como Amazon o Temu”, afirmó.
Al mismo tiempo, explicó que muchas familias están recurriendo al endeudamiento para afrontar gastos básicos.
“La gente paga el mínimo de la tarjeta y toma un préstamo para pagar la tarjeta. Es un encadenamiento sucesivo de dificultades”, señaló.
“Estamos a las puertas de un colapso”
Finalmente, el senador expresó una fuerte advertencia sobre el rumbo económico del país.
“Si uno mira el conjunto de variables —tipo de cambio no competitivo, caída del salario, aumento de importaciones y destrucción de infraestructura pública— esto configura verdaderamente un colapso estructural”, sostuvo.
Y concluyó:
“Estamos indudablemente a las puertas de un colapso total si no se modifican las políticas económicas actuales”.