Dentro de ese entramado aparece Jonathan Simón Kovalivker, uno de los accionistas relevantes de la compañía junto a su padre Eduardo y sus hermanos, quien habría ocupado una posición estratégica en la relación entre la droguería y el organismo estatal.
La causa ANDIS se inició en 2025 tras la difusión de audios atribuidos al entonces titular del organismo, Diego Spagnuolo, que mencionaban presuntas irregularidades en la contratación de medicamentos y posibles pagos indebidos vinculados a empresas proveedoras. A partir de esas revelaciones, la Justicia abrió distintas líneas de investigación que involucran a funcionarios y empresarios del sector.
En ese contexto, el pedido de indagatoria apunta ahora a determinar si hubo un intento de entorpecer la investigación judicial al impedir el acceso a comunicaciones internas de la empresa, una medida que podría resultar clave para reconstruir las decisiones y vínculos entre los directivos de la firma y los contratos investigados.