El anuncio llega en un contexto de creciente preocupación por la seguridad marítima en la zona, luego de varios incidentes vinculados a drones iraníes y del aumento de la presencia militar en el Golfo Pérsico.
Macron aclaró que la participación francesa no implica una intervención en las operaciones que Estados Unidos e Israel llevan adelante contra Irán. Según explicó, la misión tendrá un carácter estrictamente defensivo y buscará proteger a los países que fueron blanco de ataques recientes, además de contribuir a reducir la tensión regional.
En paralelo, el presidente francés confirmó que mantuvo contactos diplomáticos con distintos actores del conflicto, incluidos Irán e Israel, en un intento por sostener canales de diálogo en medio de la crisis.