Luego del ataque, la joven hizo la denuncia y fue trasladada al hospital para controles médicos. “Está bien mi bebé y yo también estoy bien”, aseguró, aunque reconoció que le quedó un golpe en la pierna por las patadas que recibió mientras intentaba retener al delincuente.
Yulisa contó que desde el ataque vive con miedo y prácticamente no sale de su casa. “Estoy asustada más que nada, no salgo a ningún lado. Si tengo que salir, salgo con alguien a comprar. Tengo miedo”, explicó.