En esa línea, agregó: "Desde la empresa me dijeron que no hiciera más nada porque me iban a despedir. Después de que me despidieron, el sindicato ni siquiera se comunicó conmigo".
La crisis del vino se da en un contexto donde el principal enemigo no es ni el tipo de cambio, la inflación, el costo argentino y mucho menos la calidad, sino la baja del consumo que se explica con varios factores.
Todo este contexto agravó los últimos meses la situación financiera de varias bodegas: muchas están a la venta o tuvieron que ceder acciones a grupos internacionales, desaparecen pequeñas producciones de vinos de autor, hay graves problemas financieros con cheques rechazados y cese de pagos.
En la lista aparecen las bodegas mendocinas Norton (en convocatoria de acreedores) y Bianchi (que acumuló 99 cheques rechazados entre el 26 de diciembre y el 20 de enero) y la sanjuanina Casa Montes (286 cheques rechazados entre el 14 de noviembre y el 19 de enero).