El tema agudizó la preocupación por la constante permanencia de equinos sueltos en todo el casco urbano y los tramos de las rutas 16 y 4.
"Acá hay una muerte, no es poca cosa. Hoy fue Malena, mañana cualquiera de nosotros. Es una total imprudencia ¿Cuándo entenderán?", posteó una vecina docente. Cabe señalar que la policía local y la División Rural organizan constantes operativos para secuestro de animales, principalmente en el problemático tramo de las rutas 4 y 16 frente a los accesos.
Para la planta urbana también se periodizan controles y procedimientos, incluso el intendente Ariel Lovey anunció días atrás la designación de un empleado municipal que oficia de "arriero" para colaborar en el retiro de caballos que deambulen sin control por el ejido. Pero ante la falta de compromiso de los dueños de animales todo parece resultar insuficiente y el inconveniente perdura en el tiempo, con peligrosas consecuencias.