El procedimiento, que debía garantizar la destrucción de tres toneladas de marihuana y 80 kilos de cocaína, contó con la presencia del juez federal Ricardo Mianovich, el secretario del juzgado, el ministro de Seguridad Hugo Matkovich, el jefe de la Policía Fernando Romero y autoridades de Gendarmería.
Según pudo reconstruir NORTE, el secretario judicial advirtió movimientos extraños de parte de efectivos de la división Consumos Problemáticos, quienes habrían intentado guardar una caja en la cabina de una camioneta policial. Ante la sospecha, se ordenó volver a pesar la droga: en lugar de nueve kilos, la caja escondida contenía solo ocho.
Siete oficiales y suboficiales de Drogas Peligrosas bajo arresto federal por robar estupefacientes que tenían que ser destruidos.
Así, seguirán en prisión al menos hasta el 16 de mayo el comisario César Alegre, subcomisario Andrés Ramírez, oficial Lucas Martínez, el sargento Gustavo Acosta, el cabo primero Juan Almirón Núñez, el cabo Néstor Urne y el cabo Gustavo Quizama.