En declaraciones posteriores a la prensa, Trotta buscó hacer equilibrio entre la reivindicación de Machado y el hecho de que Trump respaldó temporalmente a Delcy Rodríguez. En se sentido, reconoció que la presidencia la que hasta el viernes era la segunda de Maduro "es una realidad que tenemos que asumir y entender, con el pesar que nos puede generar ver a una carcelera en este momento a cargo, pero con la tranquilidad de que justamente Estados Unidos y los socios democráticos, como justamente además el gobierno argentino, están monitoreando y tutelando lo que realmente está pasando en Venezuela".
Del mismo modo, afirmó que Machado "es la líder indiscutible del proceso democrático de Venezuela", pero agregó que está agradecida "con el presidente Trump por habernos liberado del tirano de Nicolás Maduro, y confiados en que vamos a seguir trabajando para que, finalmente, esa transición incluya la posibilidad de que seamos los venezolanos los que decidamos nuestro futuro democrático". Al respecto, Trotta señaló que habló con Milei y Quirno de "lo complejo" del proceso de transición actual.
Por su parte, Ajmechet aceptó que las transiciones "son procesos largos, complejos, con marchas y contramarchas", y que la de Venezuela "va a ser lamentablemente más lenta de lo que a todos nosotros nos gustaría".
Fuentes al tanto de lo charlado en el encuentro señalaron que también se mencionó el tema de un eventual envío de diplomáticos argentinos de vuelta a Caracas, tras el cierre de la embajada días después de las elecciones del año pasado. Aun así, admitieron que la transición será compleja y que esto no ocurrirá en el corto plazo.