El 18 de febrero de 2023, Agostina fue encontrada muerta en el baño de su departamento en Playa del Carmen. Su hermana, Candela Jalabert, guiada por la perra Bruna, la halló colgada del cuello con un cinturón atado a un toallero, a solo 1,20 metros del piso.
Las marcas en la cara y el cuerpo de Agostina, sumadas a la escena, encendieron todas las alarmas.
En el departamento también estaba Reverter, su novio, quien abrió la puerta tras varios minutos de espera y aseguró que había estado durmiendo.
El relato de Edgardo Pancho Jalabert, padre de Agostina, fue contundente: “A mi hija la asesinaron, no fue un suicidio”.
Desde ese momento, la familia y una red de mujeres en Argentina y México iniciaron una campaña incansable para exigir justicia.
Una relación marcada por la violencia
Agostina, modelo e influencer, había iniciado su relación con Reverter durante la pandemia en Viedma, Río Negro.
La pareja se separó tras un episodio violento, pero retomaron después el vínculo a fines de 2022, cuando él viajó a Playa del Carmen.
No obstante, según consta en la causa, los días previos al crimen estuvieron marcados por discusiones y tensión.
Las pruebas que apuntan a un femicidio
Tras la renuncia de la Fiscal General de Quintana Roo, duramente cuestionada por su trabajo en ese caso, intervino una fiscalía especializada.
La querella, a cargo de la abogada Betina Teuly, logró que la causa avanzara y que la carátula cambiara a femicidio.
La autopsia fue clave en ese sentido. El informe del médico forense José Micieli detalló heridas compatibles con golpes de puño, trauma craneal, quemaduras de cigarrillo (signos de tortura) y abuso sexual.
Además, el experto remarcó la imposibilidad de un suicidio en esas condiciones: “Nunca vi que una persona se suicide por ahorcadura teniendo apoyo en el piso y a una altura tan baja”.
La alerta roja de Interpol es contundente: “La víctima y el inculpado Juan Manuel Reverter se encontraban en su domicilio en Playa del Carmen, donde el inculpado comenzó a golpear a la víctima en la cara y el cuerpo, ejerciendo presión en el cuello hasta quitarle la vida. Después tomó un cinturón y lo ató al cuello de la víctima para simular un suicidio”.
La fiscalía permitió que Reverter abandonara la escena del crimen cuando el cuerpo de Agostina aún estaba en el lugar. Además, sugirieron a la familia que cremara el cuerpo rápidamente, lo que dificultó nuevas pericias.
En Argentina, Reverter declaró como testigo, pero el Juzgado Federal de Viedma perdió la transcripción y la copia de esa declaración, lo que significó nueve meses de retraso en la búsqueda de justicia.
“Este paso es muy importante porque con las pruebas que aportamos logramos acreditar ante el juez que sí hubo un femicidio. Lo primero que se hace es una orden de detención para iniciar el proceso. Porque el femicidio tiene prisión preventiva. Él tiene que estar en México para afrontar esta causa”, explicó la abogada Teuly a los medios.