“Que la Justicia lo haya procesado (al gendarme), que haya actuado como actuó, es un tema de la Justicia. Pero yo conozco las pericias, y dan que el gendarme tiró de manera correcta. Ni siquiera se sabe qué gendarme tiró”, dijo la exministra de Seguridad, pese a que hay varias instancias judiciales que lo identifican a Guerrero como el tirador.
En su cruzada negacionista, Bullrich aseguró que ese 12 de marzo “se estaban rompiendo todas las veredas, las vidrieras, estaban intentando entrar al Congreso”. Y preguntó en ese sentido: “¿Qué tenés que hacer? ¿Quedarte quieto? No, no podés quedarte quieto“.
“La Argentina que no tomó medidas por las consecuencias tuvo durante 25 años las calles tomadas. Nosotros tomamos medidas y tuvimos algún problema como el caso de Grillo pero logramos algo muy importante que fue lograr paz y orden en las calles de Buenos Aires y del resto del país”, señaló, defendiendo su protocolo antipiquetes y banalizando lo ocurrido con el fotoperiodista.
“Vi todas las pericias y tiran como tiene que tirar, con la mala suerte de que rebota y sale como disparado (el proyectil). Es un lamentable problema, pero nadie quiso tirarle a Grillo en la cabeza. Además, si mirás la distancia es imposible. Lo que hay que acostumbrarse a que si vos vas con violencia, las fuerzas de seguridad no pueden quedarse cruzadas de brazos”, concluyó Bullrich.