En esta oportunidad, el gobernador Zdero entregó lentes de alta complejidad a niños que fueron evaluados junto a otros 800 chicos de la región. “Ya son más de 3.000 niños los que accedieron a sus anteojos en Chaco. Los controles oftalmológicos son claves para el aprendizaje, la inclusión y el bienestar escolar”, destacó el primer mandatario provincial.
Por su parte, la ministra de Desarrollo Humano, Gabriela Galarza, explicó que en los casos de mayor complejidad, se articula con el Ministerio de Salud para asegurar la solución inmediata. “Si el niño vive en zonas rurales, el gobierno se hace cargo de todos los gastos para garantizar su atención en el centro de salud correspondiente”, afirmó.
De esta manera, el programa sigue avanzando en el Chaco, asegurando a miles de niños, mejores oportunidades para aprender, crecer y desarrollarse.