La pregunta, entonces, cae de madura: ¿Cómo puede ser que teniendo la oportunidad de generar ingresos genuinos para el Estado con la transmisión de los partidos de la selección nacional, un contenido altamente demandante por audiencias y anunciantes como lo son los partidos mundialistas de la selección nacional, el gobierno nacional decida desperdiciar esa posibilidad? Se sabe: para este gobierno es más sencillo destruir lo estatal que volver eficiente a las políticas públicas. Tal vez la respuesta, entonces, resida más en comprender que es parte del proceso de vaciamiento que está llevando adelante en los medios públicos, dejando todo a merced del sector privado.
En caso de concretarse la intención del gobierno de no participar de la televisación de la Copa del Mundo 2026, sería la primera vez en más de medio siglo que la TV Pública no transmita los partidos de la selección nacional en un Mundial, una tradición que comenzó en el de Alemania de 1974, con un equipo periodístico que viajó especialmente y en el que se destacaban Oscar Gañete Blasco, Enrique Macaya Márquez, Héctor Drazer, Diego Bonadeo, Mauro Viale y Marcelo Araujo. Ese fue el primer mundial transmitido por el viejo Canal 7, ya que el de México de 1970 -que fue el primero en llegar a país en directo- contó con la pantalla de Canal 13 y con Héctor Drazer y Ricardo Arias como enviados especiales.
Si bien el gobierno tiene aún tempo para cambiar su postura, lo cierto es que la decisión de no transmitir el Mundial se inscribe dentro de la política de quitarle grandes eventos a la pantalla. En efecto, en septiembre pasado el canal estatal no emitió el partido que por las Eliminatorias del Mundial enfrentó a la Selección argentina y a la chilena, por no haber alcanzado un acuerdo con las empresas Torneos SA y Telefé, propietaria y adquirente, respectivamente, de los derechos. Lo llamativo es que en el comunicado que emitió el 5 de septiembre, la misma RTA reconocía que la TV Pública “es la única que llega a todos los hogares en el territorio nacional y nuestra señal puede verse sin necesidad de contar con servicios de TV por cable o satelital”, e incluso señalaba que estaba “arbitrando” los medios necesarios para que los partidos del seleccionado nacional de fútbol “sean declarados de interés relevante” y poder cumplir así con “el artículo 77 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual Nº26.522”.