La contracara es el aumento excepcional de las importaciones: en mayo de 2025, ingresaron al país 869.525 unidades, la cifra mensual más alta registrada en más de dos décadas. Esa suba se explica por la política de apertura comercial, que incluyó la rebaja del arancel de importación de 35 a 16 por ciento y la eliminación del Certificado de Homologación, facilitando el ingreso de productos sobre todo de China.
El desplome en la producción de insumos para la construcción, de la mano de menores ventas en el sector, llega al 42,7 por ciento en el caso de productos de arcilla y cerámicos no refractarios (ladrillos, tejas, lozas sanitarias, cerámicos para pisos y revestimiento, baldosas y azulejos). Mientras promedia el 29 por ciento si se suman también la cal y yeso, pinturas, artículos de cemento y yeso y productos metálicos para la construcción.
Siguiendo con los datos de Indec, las gaseosas, aguas, sodas, cervezas, jugos para diluir, sidras y bebidas espirituosas acumulan una caída del 40,8 por ciento desde que asumió Milei. Este sector se ve golpeado por la falta de demanda en tanto no se trata de artículos de primera necesidad. Lo mismo ocurre con la rama de detergentes, jabones y productos personales que perdió un 26 por ciento en el período.
Por último, se destaca el deterioro de las ramas vinculadas a la industria textil. En el caso del curtido y artículos de cuero (billeteras, carteras, cinturones) y del calzado la producción cayó en promedio un 33 por ciento. También lo que es tejido y productos textiles se desplomó 29,7 por ciento.