Adorni recordó que en el organismo encargado de administrar estas prestaciones se detectó “una actividad fraudulenta a gran escala” con un presunto desvío de fondos cercano a los u$s1.000 millones
Al poner las cifras en perspectiva, el portavoz señaló que entre 2003 y 2015 las pensiones no contributivas por invalidez laboral pasaron de 79.000 a 1.045.000. “Es un número desproporcionado para un país que no atravesó guerras ni catástrofes naturales”, sostuvo, y comparó: “En Israel, la población activa que recibe pensión por discapacidad es del 3,6%, mientras que en Argentina llega al 4,6%”.
Por último, apuntó contra la oposición, a la que acusó de defender “un sistema corrupto que desvió recursos de todos los argentinos para beneficiar a amigos de la política”. Y remató: “No es casualidad que muchos de los que circulan por el Congreso sean los mismos que diseñaron este mecanismo”.